Trasplantes: cómo creció el sistema desde la Ley Justina y por qué la cantidad de intervenciones luego se amesetó
“Hay un posible donante”. Cuatro palabras que, cuando suenan en la guardia de un hospital, activan una maquinaria de precisión. Se revisan listas de espera, se cruzan datos clínicos, se movilizan equipos médicos por tierra o aire. En minutos, se define quién recibirá ese órgano, dónde está, cómo se traslada, cuánto tiempo hay antes de que la oportunidad se pierda. Para las 7369 personas que esperan hoy un trasplante de órganos en la Argentina, ese mensaje es mucho más que un protocolo médico: es la esperanza de una vida nueva.